~ Ey! Emily, estamos en problemas.
No puedo mentir tanto, a veces tengo miedo de mi, miedo a lo que pueda decir, miedo a lo que no quiero hacer y lo hago, ese miedo de mandar a la cresta a todo el mundo y después querer enmendarlo. Es que cuando los brotes comienzan no puedo hacer nada contra ellos; son innatos, entonces sucede casi todo el tiempo, entonces tengo que marcharme, retirarme de cualquier escena para no dañar a nadie, aunque a veces me gusta causar daño y finjo… Si muchas veces han dicho que soy tal cosa, pero no es mi culpa, culpa es la de ellos al darse cuenta de que soy en algunos momentos, el mentiroso nunca admite su acto, yo admito que me gustaría mentir mil veces cuando digo estoy bien y que de paso soy feliz. Qué me importa, qué importa… importa usted más que yo, una vez dije… no te preocupes por mí y la intensión es tan buena… pero con sus cerebros confunden aquello, intensiones para ellos y no sobre mi. Y decía así ‘’si me ves botada en un rincón con el vomito encima, estoy bien’’
No hay comentarios:
Publicar un comentario