
(Fotografía por javiera soc, de no gentes)
Los días nublados tienen sabor a lágrimas, las agridulces, pero para las mañanas tiene sabor a café y ese nicotinoso momento que pasa rápido.
Entonces te sientes frente a la pantalla proponiéndote vivir, vivir o decir carpe diem, vivir momentos salir a la lluvia, vivir lo simple de la vida.
Es que cuando lo piensas mucho nada resulta, es como programar una cita para el día de mañana sabiendo que no sabes si lloverá, después colocarte una ropa bonita para verte bien femenina sin ánimos de perder tu personalidad, aunque yo nunca he tenido dedicación con mi ropa ni la feminidad, es como aceite y agua una mezcla para los tallarines lo único que se hacer y que al final te recuerda a mucha gente… ¿Y porqué? Porqué tomamos lo fácil, en cambio yo no reparto sonrisas y no cocino, algún día lo haré, en un momento que ya no quede nada más por hacer. Pero que sucede… es tan difícil decir si, vamos a la lluvia, si vamos a puerto montt, salgamos de aquí y es que ya no importa mucho. Es preferible salir a beber unas cervezas reír mucho y hablar de cosas que al otro día parecerán un rompe cabeza, y muchas veces he pensado en volver atrás y porqué será, porqué será… Porqué te agarran de la espalda queriendo que hagas lo mismo que hacen ellos pensando que eso te hará olvidar y distraerte, cuando en tu mente sigue esa bolita de lana… Y esa mugre que se parece a la que sacas de la aspiradora, aspirAHORA, es tiempo… Es tiempo de decir, hacer y actuar.
Si no lo haces, morirás de una forma bella, por dentro te pudrirás.
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