Hay un día que uno se marcha para no volver, se que la lejanía es un tanto incomoda, estar queriendo no ver a nadie, no buscas sorprenderte, no buscas a quien querer, no buscas lo que siempre quisiste porque debiste aprender a olvidar, ya no era evidente separar lo malo y lo bueno, ya era tarde para escoger a quienes realmente no son solo un personaje diario, si no que tuviste que descubrir que personaje era el que querías descubrir, no el que llegaba después de unos tragos no el que se sentaba a tu lado solo por tener que esperar a alguien con una conversación barata para así pasar los minutos y tu ser cómplice de una cita y es poco lo que se puede entender, pero tu y yo hemos sido usados y aun así no nos dábamos cuenta, pero nuestra vulnerabilidad era paciente, nuestra calma que no existe se la podíamos regalar a los demás mientras que a nosotros nos faltaba tolerancia pero aun así se la dabas a los demás, y aquella tranquilidad que no esta en nosotros se la diste a otros en palabras, en un abrazo.. en un te quiero o en algo tan barato que hasta se volvió gratis, ese cariño sucio, ese mismo que algún día sentiste en ti, ese mismo que te hizo olvidarte de tu propia vida por preocuparte de alguien más, ese que hizo hacerte daño... Y no es tarde siempre terminas dándote cuenta, miras hacia atrás sabiendo que no debes hacerlo, pero uno se acuerda si no olvida y uno no olvida si recuerda, es como estar aquí no estándolo, es ese deseo que lucha dentro de ti, para irse una y otra ves de tu alma y de las almas baratas que abusaron de lo que se llama sinceridad y honestidad, si aun juegan con esas palabras las reparten al mundo como si fueran hojas, luego las rompen las pisan o las queman y se olvidan..Se olvidan. Luego te llenan con los mas íntimos recuerdos y ellos no se acuerdan de que los recuerdos solo del tiempo atrás, no piensan en un ahora no piensan en como recuperar, porque vienen otras hojas que rayar.
Hay un día que uno se marcha para no volver, se que la lejanía es un tanto incomoda, estar queriendo no ver a nadie, no buscas sorprenderte, no buscas a quien querer, no buscas lo que siempre quisiste porque debiste aprender a olvidar, ya no era evidente separar lo malo y lo bueno, ya era tarde para escoger a quienes realmente no son solo un personaje diario, si no que tuviste que descubrir que personaje era el que querías descubrir, no el que llegaba después de unos tragos no el que se sentaba a tu lado solo por tener que esperar a alguien con una conversación barata para así pasar los minutos y tu ser cómplice de una cita y es poco lo que se puede entender, pero tu y yo hemos sido usados y aun así no nos dábamos cuenta, pero nuestra vulnerabilidad era paciente, nuestra calma que no existe se la podíamos regalar a los demás mientras que a nosotros nos faltaba tolerancia pero aun así se la dabas a los demás, y aquella tranquilidad que no esta en nosotros se la diste a otros en palabras, en un abrazo.. en un te quiero o en algo tan barato que hasta se volvió gratis, ese cariño sucio, ese mismo que algún día sentiste en ti, ese mismo que te hizo olvidarte de tu propia vida por preocuparte de alguien más, ese que hizo hacerte daño... Y no es tarde siempre terminas dándote cuenta, miras hacia atrás sabiendo que no debes hacerlo, pero uno se acuerda si no olvida y uno no olvida si recuerda, es como estar aquí no estándolo, es ese deseo que lucha dentro de ti, para irse una y otra ves de tu alma y de las almas baratas que abusaron de lo que se llama sinceridad y honestidad, si aun juegan con esas palabras las reparten al mundo como si fueran hojas, luego las rompen las pisan o las queman y se olvidan..Se olvidan. Luego te llenan con los mas íntimos recuerdos y ellos no se acuerdan de que los recuerdos solo del tiempo atrás, no piensan en un ahora no piensan en como recuperar, porque vienen otras hojas que rayar.
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